Palabras de clausura del Director General de la OMS en el diálogo interinstitucional de alto nivel celebrado paralelamente a la octava reunión del Grupo Intergubernamental de Trabajo para redactar y negociar el anexo al Acuerdo de la OMS sobre Pandemias

7 de septiembre de 2026

17 de septiembre de 2026
Observaciones
Tiempo de lectura

Buenas tardes.

Gracias por la conversación de hoy y por su continuo compromiso con la respuesta a la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo.

Como han escuchado hoy, seguimos afrontando desafíos importantes, pero también hay numerosos signos alentadores.

Cuatro meses después de su inicio, la epidemia se ha contenido principalmente en el noreste de la República Democrática del Congo, con la excepción de un pequeño brote en Uganda que se controló rápidamente.

La transmisión en Ituri está disminuyendo;

Más de 1700 personas se han recuperado;

La capacidad de tratamiento está en aumento;

El rastreo de contactos está mejorando;

La participación comunitaria se está incrementando;

Y los ensayos clínicos están avanzando.

Todo esto no es casualidad. Esto se debe al liderazgo del Gobierno de la República Democrática del Congo, a la estrecha colaboración entre la OMS, los CDC de África y cientos de asociados, y al arduo trabajo de miles de trabajadores de la salud y equipos de respuesta de primera línea.

No obstante, esta epidemia sigue siendo una emergencia de salud pública de importancia internacional.

Se está desarrollando en un contexto caracterizado por la inseguridad, el desplazamiento y un sistema de salud frágil.

Todavía existe transmisión activa en múltiples lugares afectados, y el riesgo de que el virus siga propagándose sigue siendo real.

La respuesta deberá mantenerse y reforzarse a lo largo de muchos meses.

Y, para ello, la financiación y la solidaridad internacional siguen siendo imprescindibles.

Hemos recibido un generoso apoyo de numerosos donantes, a los que estamos agradecidos.

Pedimos a todos los donantes que se aseguren de que tanto el plan de respuesta del gobierno como la respuesta humanitaria más amplia estén totalmente financiados.

Sabemos lo que hay que hacer. Contamos con la experiencia técnica, las herramientas y las alianzas.

Lo que se necesita ahora es la determinación colectiva de adaptar la escala de nuestra respuesta a la magnitud del desafío.

Así que acabemos esta reunión no solo con preocupación, sino con compromisos. No solo con solidaridad, sino también con acción. Y no solo con planes, sino también con los recursos necesarios para implementarlos.

Muchas gracias.